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jueves, 25 de noviembre de 2010

Un fallo memorable | Marcos Chinchilla Montes


Gracias a tod@s l@s que lucharon para hacer de este éxito una realidad.
Nos robamos el siguiente texto de la red de psicología de la liberación para informar:


Un fallo memorable
Marcos Chinchilla Montes


Millones de costarricenses celebramos el día de hoy la resolución del Tribunal Contencioso Administrativo que anuló los permisos y el decreto de Interés Público y Conveniencia Nacional que le fue concedido al proyecto minero Crucitas por el ex presidente Arias.

El fallo permite entrever varios aspectos que me parecen de la mayor relevancia nacional, a saber:

La conciencia ambiental que ha venido desarrollando y profundizando la sociedad costarricense, dista mucho del discurso simplista y chabacano que diferentes gobiernos han impulsado en esa materia. Digámolo así, están en indiscutible colisión, ellos con un discurso ambiental de corte economicista en el que se vale todo contra la naturaleza; y desde ese 90% de la población, con una posición ambiental que muestra mayor respeto por la naturaleza, no sin contradicciones.
Una clase política y un sector de funcionarios públicos con oídos sordos, la resolución permite entrever no solo la incapacidad para tomar decisiones acertadas y ajustadas a la ley en el marco de las instituciones involucradas, sino también la toma de decisiones sin mayor apoyo técnico o carentes de éste. En una empresa privada los despiden sin responsabilidad laboral.
Mención particular, especial, digna de un reconocimiento, merecen el expresidente Arias, la presidenta Chinchilla -que no tuvo la dignidad de cruzar la calle para conocer el estado de salud de los huelguistas de hambre- y la Sala IV con un fallo reciente que terminó de poner en tela de duda el compromiso de estos actores con la sostenibilidad ambiental.
Una presión creciente y progresiva de los movimientos sociales costarricenses que desde la administración Figueres Olsen, vienen adversando con sobrada justificación este proyecto sin sentido ambiental. Este fallo histórico visibiliza ese esfuerzo, pone en evidencia la lucha directa de cientos de personas por todo el país que asumen un compromiso y acción política en defensa del ambiente, de nuestra Pachamama. Ahí están entonces comunidades, ambientalistas, ONGs, algunos partidos políticos, mujeres, indígenas, caminantes, los ayunantes y muchas otras personas que han aportado su grano de arena en defensa de nuestros derechos ambientales. Este triunfo histórico es de los movimientos sociales costarricenses.
La institucionalidad costarricense -querida por unos, odiada por otros- recupera parte de su maltrecho prestigio con este fallo. Sin embargo, eran tan evidentes las faltas cometidas por la empresa, por el ex presidente Arias y por algunos funcionarios públicos, que habría sido una vergüenza nacional un fallo en términos diferentes.
Es claro que la empresa canadiense no desistirá en su intención de materializar el proyecto minero, son muchos millones de dólares lo que tiene en juego. En ese sentido, es presumible que aún nos quede un largo camino por recorrer en defensa de nuestros derechos y en defensa de la madre tierra, no importa que la presidenta haya tenido el atrevimiento de llamar a ese 90% de la población que se opone a la destrucción del ambiente, como radicales, calificativo que muchos asumimos con orgullo.

Este memorable fallo nos trae a la memoria a Oscar Fallas, María del Mar Cordero, Jaime Bustamante y David Maradiaga, ambientalistas que murieron en extrañas y confusas situaciones, luego de haber liderado de forma exitosa la lucha contra la también empresa canadiense Ston Forestal. Que sus muertes no se repitan en nuestros ejemplares luchadores sociales contra el proyecto minero Crucitas.

Que grato, a nuestro haber tenemos la lucha contra ALCOA, contra la STON FORESTAL, por el agua de Sardinal, ahora CRUCITAS; y muchas otras más que reflejan el compromiso de este pueblo por defender el ambiente que le pertenece.